30 años de El Periódic d’Ontinyent
El próximo 2 de diciembre se cumplirán 30 años de la aparición del primer ejemplar de El Periódic d’Ontinyent y, para conmemorar esta efeméride, se ha organizado una gala en el Centre Cultural de Caixa Ontinyent.
He tenido la suerte de colaborar en el El Periódic d’Ontinyent casi desde sus inicios- no recuerdo exactamente desde qué número- y quiero agradecer desde estas páginas la santa paciencia que han tenido conmigo, porque he inundado la redacción de artículos, en ocasiones repetidos, por esa manía mía de no corregirlos ni repasarlos antes de enviarlos.
El periodismo local y comarcal merece ser cuidado y reforzado, porque es el que mejor entiende y explica lo que ocurre a nuestro alrededor. El Periódic es el mejor referente de ese periodismo de proximidad, y seguramente también el más longevo, junto a la revista Crónica, que en 1998 obtuvo el premio Llibertat d’Expressió de la Unió de Periodistes Valencians, medio en el que también colaboré de la mano de quien fuera su director durante muchos años, Josep Antoni Mollá, hasta su cierre definitivo.
Recuerdo en una ocasión- no sé si su director se acordará- en la que sí me recomendó modificar alguna cosa que me podía acarrear algún problema legal. Pero, al margen de esta anécdota, siempre he disfrutado de una libertad absoluta para escribir sobre cualquier tema, sin recibir presiones de ningún tipo. Temas como la caza, que suelen tener poco predicamento en los medios convencionales, aquí han encontrado un hueco para publicar mis andanzas cinegéticas sin ningún tipo de censura. Y lo mismo cuando he escrito de política local o nacional o sobre cualquier otro tema.
A lo largo de estas tres décadas, El Periódic d’Ontinyent ha sido testigo y altavoz de la evolución de nuestra ciudad y de nuestra comarca. Ha narrado transformaciones urbanas, logros colectivos, inquietudes sociales, éxitos culturales y deportivos, así como los desafíos que han marcado nuestro día a día. Siempre cerca de las personas, de sus historias y de sus necesidades.
En un tiempo en el que la inmediatez manda y la desinformación acecha, el periodismo de proximidad se convierte en una herramienta esencial para reforzar el sentimiento de comunidad y preservar nuestra identidad. Por eso es tan importante celebrar que seguimos teniendo un medio comprometido con contar lo que ocurre aquí, en casa.
Vivimos un tiempo de bulos y fake news, donde resulta difícil distinguir la opinión de la información seria, honesta y rigurosa. Cualquier persona, sin la menor preparación, con un móvil en la mano, es capaz de suplir el trabajo de los periodistas, colgando vídeos en las redes sociales que cuentan con multitud de seguidores.
Por eso hay que reivindicar el periodismo serio: aquel que contrasta las fuentes antes de publicarlas y que, cuando se equivoca, rectifica.
El periodismo local es más necesario que nunca.


Comentarios
Publicar un comentario