Trabajo de campo
Seguimos adelante, a pesar de las malas noticias que rodean al sector vitivinícola, inmerso en una crisis estructural sin precedentes, marcada por la caída del consumo de vino a nivel mundial y una oferta que supera ampliamente a la demanda. Aun así, la viña no entiende de mercados ni de estadísticas: necesita cuidados cada día.
Después del segundo tratamiento he vuelto a labrar la viña. Con el intenso calor que estamos teniendo, la tierra lo agradece. Hoy en día se recomienda reducir el laboreo y dejar cubierta vegetal para proteger el suelo. Sin embargo, en secano, ya lo decían los más viejos del lugar: “cada reja es un regó”.
Viñedo en Fontanars dels Alforins (Foto: PS)
He detectado un brote importante de yesca en el cabernet sauvignon, una variedad que, en principio, suele mostrar bastante resistencia a esta enfermedad. La yesca es un hongo que afecta a la madera de la vid, debilitándola progresivamente hasta provocar, en muchos casos, la muerte de la planta. A día de hoy no existe ningún tratamiento realmente eficaz para combatirla. El único producto que ofrecía buenos resultados, el arsenito sódico, fue prohibido hace ya muchos años debido a su elevada toxicidad y al grave riesgo que suponía para la salud humana.
Después de un invierno y una primavera especialmente lluviosos, la yesca encuentra unas condiciones muy favorables para desarrollarse y hacerse visible. En los años de sequía, por el contrario, su incidencia suele ser mucho menor. En esta misma parcela ya apareció hace unos años, pero nunca con la intensidad que estoy viendo esta campaña.
Hoy ha estado Rafa despuntando el cabernet para favorecer una mayor ventilación del viñedo y facilitar la penetración de los productos fitosanitarios. La viña presenta un gran vigor y conviene controlarlo para mantener un buen equilibrio vegetativo.
William ha terminado de limpiar el majuelo. Es un trabajo laborioso y pesado, ya que se realiza a mano, con la azada, pero es una labor imprescindible para mantener el viñedo en buenas condiciones y evitar que la hierba no se apodere del terreno y debilite los plantones.
Hoy nos hemos permitido un pequeño descanso. Salvo imprevistos de última hora, el lunes retomaremos las labores de campo, porque en la viña siempre hay trabajo por hacer.



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